GERARDO MANUEL: EL PAPÁ DEL ROCK AND ROLL

A través de la vida un hombre va teniendo muchos padres, esos que nos van enseñando lo que nuestro padre de sangre – los que tenemos la suerte de haberlo tenido a nuestro lado siempre– no ha podido enseñarnos. Por ejemplo, un amigo o un familiar que nos brindó algo que nos cambió la vida. Pueden ser valores, aficiones o pasión por los libros, las fotos, la música, etcétera.

Cuándo me preguntan quién me inculcó ser hincha de Alianza Lima, respondo que mi viejo fue quien me enseñó a ver la vida de blanquiazul, cuando me llevó a la inauguración del Alejandro Villanueva. O cuando me llevó a ver a Teófilo Cubillas, César Cueto y José Velásquez vestidos de Alianza Lima y que llegó a ser considerado el mejor mediocampo de la primera fase del Mundial Argentina 78. En ese sentido él fue padre biológico y padre aliancista más otras cosas que me enseñaría desde niño. A diferencia de varios amigos, me cuentan que se hicieron hinchas de sus equipos por un tío o un primo; o por sus madres ya que sus viejos, o eran de otro equipo o nunca quisieron asumir que tenían un hijo por criar. Cosas de la vida como diría una canción de Eskorbuto.

En ese sentido si mi papá me enseñó muchas cosas.También otras que fui aprendiendo a lo largo de mi vida por otras personas. Como mi gusto por el rock. A mi viejo le gustaban los boleros, que escuchaba siempre en casa. Pero, por ese lado, no se forjó una pasión como me sucedió con Gerardo Manuel y su programa Disco Club.

Es que a pesar de haber crecido en un barrio rockero en Breña, no recuerdo quién fue el que me introdujo de lleno dentro de esos distorsionados ritmos. Recuerdo que a principios  de los ochenta, mientras peloteábamos en la esquina, los mayores del barrio bebían sus alcoholes acompañados de una grabadora que conectaban a las salidas eléctricas. Sólo tenían que pelar el enchufe de la grabadora y colocarlas con cuidado donde estaban los fusibles. De esos parlantes salían temas como HighwayStar de DeepPurple, Black Dog de Led Zepellin, We are the champions de Queen o el reciente estrenado HellsBells de AC/DC.

En los cumpleaños siempre se pedían tres de salsa (La dura de esa época) y tres de rock (el hard rock también de esos años) Con mis amigos Percy y Beto éramos de los que nos gustaba el rock. Lalo y su primo pepe, también pero más de AC/DC. Pero sería el chato Richard quien conocía más que nos recomendaría alguna que otra banda: Recuerdo a April Wine, Ted Nugent y Slade sobre todo el álbum rojo, “Slade en vivo”.

Pero teníamos algo en común, todos veíamos Disco Club. Es más recuerdo una fiesta que se organizó por esos días y utilizamos para las tarjetas una frase con que Gerardo Manuel despedía el programa: “Toma tu leche, ponte tu Levi’s y ven para el disco, el Disco Club”.

Es que si nosotros compartíamos la misma afición por el rock, era con Gerardo Manuel que descubríamos grupos y cantantes nuevos. AC/DC, Judas Priest,  Iron Maiden, Led Zepellin, Black Sabbath, Kiss, Blondie, The J Geils Band, Styx, Men at Work, The Clash, Nina Hagen, Spandau Ballet, Pat Benatar, Scandals, Joan Jett, Bruce Springsteen, Journey, y muchos más. De todos vimos sus video clips o en concierto.

Y aunque nunca vi una banda subterránea en su programa -En una entrevista en el primer número de la revista Esquina  afirma que los invitó pero que nunca fueron-, pude ver a Del Pueblo, a los metaleros de Silex (Pintados a lo Kiss) a Up Lapsus, y otras bandas peruanas que no recuerdo. Aparte de los muy bien difundidos Río, Frágil, Chachi Luján, JAS o Dudó.

Todo era felicidad cuando veía el programa y alucinaba con algún día poder estar en un concierto. Pero no todos andaban contentos en casa, porque la que sufría era mi fallecida abuela Lucha. Sucede que al tener un solo televisor, mi abuela veía sus novelas justo a la misma hora que daban  Disco Club y yo por cualquier motivo le cambiaba el canal para ver los vídeos. A veces llegaba apurado del colegio para ver el programa y esperaba que dieran los reclames publicitarios para cambiar de canal y ver aunque sea una parte del The Number of the Beast de Iron Maiden o el Back in Black de AC/DC. Recuerdo que mi abuela cuando veía a Angus Young en su loca performance guitarrera decía: “Ese muchacho de debe estar endrogadicto (Léase drogado)”. Pobre mi abuela cuántas veces la dejé sin ver algún capitulo interesante de La Sucesora o Dancing Days.

Aunque a pesar de todo,  llegó a apreciar algunas canciones porque un día que pasaron el vídeo de la canción Separate Ways de Journey me dijo: “¡Ese chico qué bonito canta, con qué sentimiento lo hace!”. Y no le faltaba razón Steve Perry está entre los mejores vocalistas del rock and roll.

En suma Disco Club y Gerardo Manuel nos inculcaron ese gusto por las guitarras y las baterías. Nos hizo conocer en un momento de sequía lo mejor del rock. Y nos impulsó a buscar más bandas y cantantes. Yo con el tiempo me inclinaría por el punk rock y el hardcore, pero siempre tuve presente a esas agrupaciones que Gerardo Manuel difundía en su programa.

Hoy se sabe que se encuentra mal de salud, y que a pesar del cuidado de sus hijos, nunca es suficiente para tratar la enfermedad que lo aqueja. Por tal motivo este 15 de febrero en el Parque de la Exposición, se realizará el concierto “Todos con Gerardo Manuel” con la participación de Río, Mar de Copas, Daniel F, Frágil, Pax, Los Hnos Cornejo (ex We All Together), entre otros. Todo lo recaudado irá para tratar la enfermedad del creador de Disco Club. También las personas que deseen apoyar directamente pueden hacerlo en la siguiente cuenta de ahorros del Banco de Crédito: 193-28175816-0-19, a nombre de su hijo Álex Emerson Rojas Carpio. Desde acá un abrazo y un agradecimiento por todo lo que hizo por el rock en el Perú, como músico, productor y difusor. Esta es una de mis pequeñas contribuciones para que este padre del rock peruano reciba el apoyo que se merece. Espero de corazón que se recupere pronto.

Ya saben el sábado 15 de febrero toma tu leche, ponte tu Levi’s y anda al concierto por Gerardo Manuel, para acompañarnos en otra reunión de nuestro club, el Disco Club.

About Martín Roldán Ruiz 9 Articles
Martín Roldán Ruiz, nació en Lima en 1970. Estudió periodismo y fue guitarrista de la banda hardcore punk Dictadura de Conciencia. Es autor de la novela "Generación cochebomba" y del libro de cuentos "Este amor no es para cobardes".

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